Mayorazgo de San Miguel y primer Vizconde del

Castillo de Almansa.

                       BALSA Y PALOMAR DE SAN MIGUEL

El mayorazgo de San Miguel fue creado por Baltasar de Almansa y León en  1.674, tras contraer matrimonio en segundas nupcias con Jerónima de Solís con quién tuvo cuatro hijos: Baltasar, Margarita, Clara y Rufina.  Baltasar casó con Josefa Saavedra Paez Jaramillo con quien tuvo un hijo, José. José de Almansa Saavedra casó con Rosa Uriarte Franco de quien nacieron Miguel y Rafael. Según el  Testamento de Baltasar de Almansa y León tras su muerte el 29 de septiembre de 1.676, dejó un patrimonio económico de unos 54.500 ducados, probablemente el mayor de Almería en esa época. El Mayorazgo estaba dotado con unos bienes valorados en más de 30.000 ducados entre los que destacaban la Alcaldía Perpetua del Castillo de San Pedro, el título de Regidor y Depositario de la Ciudad de Almería y la finca de San Miguel, en Benahadux.

Miguel de Almansa Uriarte es el primer Vizconde  del Castillo de Almansa,


  Título que le otorgó su Majestad el Rey don Carlos Tercero el    24 de julio de 1.773 en atención, según consta en real cédula,    a los méritos de sus antepasados y al haber renunciado él  a la    Alcaldía del Castillo de San Pedro en favor de la Corona.          Esta alcaldía la heredó de su padre, que fue tercer alcaide 
  de     dicho castillo. En esos momentos Miguel ostentaba el     cargo de Regidor Perpetuo de Almería.

Tuvo un hijo, Francisco, que abrazó el estado eclesiástico y y fue Tesorero de la Catedral de Granada y Gobernador de su Arzobispado. Al optar su hijo por la vida religiosa y no tener descendencia,  el Título de Vizconde pasó a su hermano Rafael de Almansa Uriarte, aparejado con el deber de perpetuar su linaje, así, la línea sucesoria acabaría  en su hijo Francisco y es su hermano Rafael quien la continúa. A lo largo de la historia la familia Almansa han ido sumando otros  títulos nobiliarios mediante enlaces matrimoniales con otras Casas y así ha llagado a ostentar los títulos de : Vizcondes del Castillo de Almansa, Marqueses de Cadimo y Baronía de Toga.

Las armas de esta casa del Vizconde del Castillo de Almansa quedan representadas en su escudo heráldico de la siguiente forma:

Armas de Almansa. Escudo cuartelado, 1º y 4º, de azur, una torre de oro y un  león en su color natural, 2º de oro, tres lanzas liadas por una cinta, 3º de oro, cuatro bandas de gules.

El marquesado de Cadimo.

Título creado por el rey Felipe V en 1713 a favor de Alfonso de Gámiz y Cerón, Torres y Portugal, caballero de Calatrava desde 1698. Tras pasar por varios miembros de su familia, recayó en Concepción Cañavate Gámiz, que contraería nupcias con Miguel Almansa y Almansa, IV vizconde del Castillo de Almansa.

Su escudo de armas, que se conserva en la fachada sur del cortijo, está adornado de hojas, frutas y cintas, y timbrado por una semicorona marquesal. En su campo medio y en su parte superior izquierda se sitúan cinco torres en forma de aspa que representan el escudo de armas de Gámiz  y, a su izquierda, un león rampante, señal del arma de Cerón. Su mitad inferior, cuarteada en aspa, se adorna con cuatro flores de lis acompañadas por dos rosas cada una de ellas.

 


La baronía de Toga
Rango nobiliario de origen valenciano, en posesión de Cayetano Carroz desde 1798. Dignidad reconocida en 1868, concedida a favor de José María Arroyo y Carroz, a quien sucedió su hija, María del Carmen Arroyo, que lo aportó tras su matrimonio con Francisco Almansa y Cañavate, séptimo marqués del Cadimo.
El cortijo de San Miguel

Perteneciente a la familia de los vizcondes del Castillo de Almansa, puede considerarse una de las mansiones más relevantes del término municipal de Benahadux. Enclavada en las proximidades del puente que nos une con el vecino pueblo de Rioja, y separada de este municipio por el lecho del río Andarax, constituye la finca de regadío más grande de la vega de Benahadux. Dedicada, en un principio al cultivo de la uva, cuando ésta desapareció, tomó el relevo, como en toda la vega del pueblo, la naranja. 



En su extensa finca encontraron trabajo  muchos hombres y mujeres de Benahadux y los pueblos vecinos, siendo para ellos un medio para sacar adelante la maltrecha economía familiar de la época.




Bodega y molino de San Miguel

La finca de San Miguel alberga varias construcciones de viviendas, molinos, bodegas, etc. Los propietarios del mayorazgo de San Miguel ostentan tres títulos nobiliarios: vizcondes del Castillo de Almansa, marqueses de Cadimo y baronía de Toga, así que al hablar de las propiedades se dice «la casa de los vizcondes, o de los marqueses o de los barones», todas válidas.


Dentro de la extensa finca de San Miguel se encuentran el  cortijo-bodega y el molino harinero de San Miguel. La bodega está conformada  con dos bóvedas de medio cañón construidas en piedra de cantería, que sirvió como almacén para el manipulado de la uva, y está dotado de una balsa de riego. 




En la fachada principal del molino figuraba un artístico mosaico con la representación del arcángel San Miguel, hoy desaparecido.







El molino, de dos piedras, se suministraba de agua por una acequia que partía de la fuente de Benahadux y que se dividía en dos al llegar a él, alimentando los dos caz y saltos que movían estas piedras. 





En la  explanada de acceso se alza un impresionante olmo centenario, el de mayor diámetro de tronco en el bajo Andarax.


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