Mayorazgo de la Santa Cruz de Manzaniles
Privilegio concedido por el rey Enrique IV en 1457 al bachiller Gonzalo Rodríguez de Santa Cruz. A este le sucedió su hijo Fernando, padre de Antonio de Santa Cruz, casado con Catalina Bravo, con la que tuvo dos hijos: José, que se unió en matrimonio a Isabel de la Trinidad, y Eugenio de Santa Cruz Bravo, natural de Guadix, donde sirvió de escribano.
Se casó Eugenio con Micaela Saavedra y tuvieron tres hijos: Antonio, Diego (chantre de la Catedral de Guadix) y Juan de Santa Cruz Saavedra, que se casó en Almería con Francisca Cano Palenzuela, poseedora del mayorazgo de Leonor de Ayala. De manera sucesiva ostentaría este privilegio Juan de Santa Cruz Cano, confirmado en Pechina en 1619, que no tuvo descendencia de su primera esposa, María Buscán de Zúñiga, y sí de la segunda, Teresa, hija del contador de Almería Luis Casquer. Francisco Nicolás de Santa Cruz Casquer, bautizado en la Catedral de Almería en 1682, casó en Santiago con Elvira Pinelo, con la que tuvo una hija, Francisca Tomasa (nacida en 1683), que a su vez contrajo matrimonio con Felipe Pérez de Perceval y Medrano, y desde cuya descendencia continuaría el mayorazgo de Ayala y Santa Cruz.
El cortijo principal conserva gran parte de su arquitectura original. En él destaca su patio central, cercado por una arquería de medio punto. En el espacio abierto frente a él se alza una inmensa morera centenaria que representa uno de los últimos vestigios de estos árboles en la vega. Sus hojas servían de alimento a los gusanos de seda cuando en nuestro pueblo el cultivo de la seda era una de sus principales riquezas.
Dentro de la finca se conservan
los restos del molino harinero en el paraje denominado «La Cimbra», cauce de
paso de la fuente de Benahadux, próximo a la intersección de las acequias de
Enmedio y Madre.
Escudo del mayorazgo de la Santa Cruz.
Armas de Santa Cruz: escudo timbrado
por casco con plumas, adornado con lambrequines. El campo de azur, cuartelado
por una cruz flordelisada. El primer y cuarto cuartel encierran cada uno un
león rampante en su color natural, y el segundo y tercero, una estrella de
siete puntas en oro.



